miércoles, 20 de abril de 2011

Jonathan Copete: "Los goles espectaculares son momentos de inspiración"


A pesar de tener solo 23 años de edad, el nombre de Jonathan Copete ha sonado desde hace varias campañas en el fútbol venezolano, aunque nunca con tanta fuerza como ahora. El goleador del Zamora llegó al país en 2005, procedente del Almagro de Argentina, y vivió una época de triunfos y sufrimientos con Trujillanos, con descensos a la segunda división y retornos a primera, e incluso una pasantía en la categoría de plata con otro cuadro, Atlético Trujillo.
Ahora, sin embargo, goza del reconocimiento por sus goles, tanto por la cantidad (9, colíder artillero del Clausura) como por la calidad, pues ha deslumbrado con un tanto de mediacancha al Mineros y varios globitos cortos por encima del portero.
“Se me están dando las oportunidades de conseguir goles importantes. Ojalá sigan llegando”, dijo con entusiasmo el atacante colombiano, que no se atreve a calificar a este Clausura como el mejor torneo de su carrera: “Creo que todavía puedo tener un mejor torneo, puedo dar más”.
Sobre su habilidad para lograr goles espectaculares, prefiere explicarlos como un pintor describiría el origen de una gran obra: “Son momentos de inspiración”.
Acerca de los tantos en los que pica el balón, acotó: “Lo decido en plena jugada. Pero sí, ya me han salido varios así”.
Sorpresivamente, no considera al gol de mediacancha contra Mineros como el más impresionante de su portafolio: “Ese de Cachamay fue un golazo que disfruté mucho, pero lo curioso es que hice uno así en segunda división, contra Centro Italo, y fue casi desde el mismo lugar pero más hacia el ángulo y con el arquero volando a buscar el balón, así que por eso creo que ése fue mejor. Pero igual son dos grandes goles. Me dio mucha alegría poder anotarlos”.

Dupla con pasado. Su compatriota Juan Vélez es el socio en el ataque zamorano, y la dupla le ha sacado provecho al pasado que comparten. “Con Vélez coincidí en segunda división en el Atlético Trujillo. Eso ayudó a conocernos mejor y por eso, al trabajar juntos otra vez en Zamora, ha sido una ventaja. La diferencia es que en aquella época yo era un volante por la banda y él sí estaba en el área”, contó Copete.
Para su explosión definitiva en esta campaña, el caleño también ha contado con la ayuda de un gran goleador. Ruberth Morán, asistente del técnico Chuy Vera, le ha dado consejos valiosos. “El cuerpo técnico me pide manejo de balón y toque, también que a veces me abra más hacia la banda izquierda para crear espacios y llegadas por ahí. Lo principal es que me piden que juegue con alegría”, dijo.
“Con Ruberth he trabajado el control y la orientación, me insiste en que me perfile bien al recibir para quedar bien ubicado para encarar el arco, y eso me ha ayudado mucho”, explicó Copete.
Después de seis años en Venezuela, su relación con el país es fuerte: “Cada seis meses voy a Cali, pero aquí me identifico y hay un sentimiento venezolano. No tengo la nacionalidad, pero mi esposa y mi hija son de aquí, de Valera. Tengo un gran agradecimiento hacia el país porque me abrieron las puertas”.
Y como ha quedado demostrado en el Clausura, Copete sigue pateando bien ante cada puerta que le abren.
(Nota escrita para la edición 20/4 de El Nacional)

martes, 19 de abril de 2011

Meza y Copete esperan la ayuda del Real Esppor

El partido entre Caracas y Real Esppor tendrá a un grupo de observadores atentos en Barinas, con una clara inclinación hacia uno de los bandos. “Esperamos una ayudita del Esppor”, afirmó entre risas Jesús Meza, enganche y cerebro ofensivo del Zamora, puntero del torneo Clausura.
“Andamos enrachaditos y estamos cada vez más cerca de ser campeones. Es el sueño de todos los jugadores en el equipo. Estamos jugando buen fútbol y esperamos poder continuar así”, agregó.
El deseo del enganche para el partido de hoy tiene que ver con los resultados de la jornada: “Anzoátegui dio un paso en falso y si Caracas no gana, nos alejamos. Pero igual dependemos de nosotros mismos”, aseguró.
Para Jonathan Copete, goleador del Zamora y colíder artillero del torneo con 9 tantos, la ilusión es grande y no depende de sus anotaciones nada más: “Es importante lo que estamos haciendo. No hemos llegado aquí por mis goles nada más, sino por la labor del grupo. La derrota de Anzoátegui es interesante para nosotros y ahora esperamos que se den otros resultados”.
En esta temporada de ensueño, si le llega también un título como goleador, no lo despreciará. “Sería importante para mí, pero lo principal es que Zamora siga ganando y seamos campeones. Si lo otro se da para mí, mejor todavía”.

La “final” con Caracas. El calendario presenta la posibilidad de ver un gran partido en la última fecha: Caracas-Zamora. Si los dos equipos se mantienen en una pelea cerrada, en ese encuentro del 15 de mayo en el estadio Olímpico se decidirá el título.
“Por ahora, no hemos pensado mucho en eso. Primero nos toca jugar contra Caroní y después encarar lo demás para buscar el título. Si nos toca hacerlo contra Caracas, lo enfrentaremos”, expresó Copete.
 “De seguir así, ese sería un bonito partido, una final. Pero la verdad es que nos gustaría poder ganar el campeonato antes. Ojalá podamos lograrlo en la jornada anterior a esa, contra Atlético Venezuela, para poder celebrar con nuestra afición en Barinas”, confesó Meza.
(Nota escrita para la edición 19/4 de El Nacional)

domingo, 17 de abril de 2011

El segundo round tendrá menos morbo

El 14 de noviembre del año pasado, en el estadio Brígido Iriarte, el encuentro entre Real Esppor y Caracas respondió a las expectativas creadas meses antes por ser el primer enfrentamiento del cuadro rojo contra su ex técnico, Noel Sanvicente. La afición caraquista rindió tributo a su antiguo ídolo apenas lo vio salir al campo, pero luego disfrutó la victoria tan necesaria para que su equipo se mantuviera en la lucha por el título. El Esppor, en cambio, sufrió la derrota por algo más que el orgullo herido, porque en ese instante se empezó a tambalear en su posición privilegiada en la tabla y eventualmente terminaría cediendo ante Táchira en esa pelea por el primer lugar en las últimas dos jornadas.
Hoy la situación antes del encuentro es al revés, como no duda en acotar Sanvicente: “Hoy por hoy, ellos están por encima de nosotros. En el Apertura pasado, nosotros estábamos encima de ellos. Ellos vienen en mejor momento, con la tristeza de quedar eliminados en la Copa Libertadores, pero van a querer recuperarse para lo que viene. Y nosotros somos nuestros peores enemigos, por las lesiones que tenemos”.
Aquel fue también el primer choque entre Sanvicente y su compadre, José Manuel Rey, pero el central salió del Caracas en diciembre en medio del proceso de renovación que llevó a cabo la directiva y el cuerpo técnico, y cuando volvió a enfrentar a “Chita” en este Clausura lo hizo con el uniforme de Mineros.
En esa tarde de noviembre, el otro motivo por el cual se creó morbo fue el primer duelo entre Sanvicente y su sucesor en el cargo en el conjunto rojo, Ceferino Bencomo.
La popularidad del ex lateral derecho no era grande entre las barras caraquistas, que todavía le cantaban en esos días a su antiguo técnico, con el que vivieron gloriosas jornadas.
Pero eso también ha cambiado. El excelente desempeño en el torneo Clausura y la buena actuación en la Copa Libertadores, en la que se quedó a un punto de los octavos de final tras caer en la última fecha, tuvo un efecto. Contra Vélez ya no se vio la leyenda contra Bencomo, tampoco se repitieron los cánticos nostálgicos para Sanvicente o los agresivos contra la directiva. Las aguas volvieron a su cauce y las barras acogieron al nuevo Caracas y a su timonel.
Este martes, habrá un segundo round entre las dos escuadras capitalinas, esta vez en el Olímpico. La situación, como recordó “Chita”, es totalmente diferente. Caracas necesita repetir la victoria contra los blancos para poder seguirle el paso al sorprendente Zamora. Al Esppor se le irá la vida en superar a los rojos, más por utilidad que por honor o revancha. Un triunfo les permitiría seguir aspirando a destronar a este mismo rival del tope de la tabla acumulada e intentar conseguir el cupo al repechaje de la Copa Libertadores 2012, tomando en cuenta que la posibilidad de ganar el Clausura para los blancos es realmente remota.
No quedan rastros de animosidad entre bandos. Sanvicente lo dejó claro. “El roce que hubo en un momento ya pasó. Tengo amigos en la directiva, en el equipo, entre los técnicos, jugadores y la afición. Por eso no veo como algo especial enfrentarme al Caracas una o dos veces al año. Para mí es especial cuando me encuentro a los aficionados en la calle o a otros amigos del Caracas. Ese cariño por el equipo y el recuerdo de lo que se logró allí se da día a día, no solo en un partido”. Para Bencomo, igualmente, no habrá tiempo para pensar en el morbo del entorno. Sacarse el duro golpe de la eliminación copera y poder superar el difícil tramo final del Clausura será suficiente motivación.
Sí, habrá menos morbo, pero también es cierto que habrá mayor urgencia por un resultado.
(Columna escrita para la edición 17/4 de El Nacional)

viernes, 15 de abril de 2011

La gran depresión

El coro se escuchó con fuerza en todo el partido y, sobre todo, al culminar: "Dale ro, dale ro, dale, dale rooo". Para cualquiera que no supiera el marcador, esos gritos de 18 mil personas en el estadio Olímpico al finalizar el encuentro serían la señal de un gran éxito. Pero lo cierto es que resultó el tributo de la afición al esfuerzo que realizó Caracas en una Copa Libertadores en la que superó las expectativas de los demás, pero en la que, en la última fecha, no pudo cumplir las propias.
Este último partido fue un golpe muy duro al ánimo caraquista. Era el momento de dar un gran paso, al llegar a la última jornada como líder de grupo y con la posibilidad de asegurar el boleto en casa. Pero Vélez Sarsfield no quiso cooperar y venció 3-0. Tampoco quiso hacerlo Unión Española en Santiago de Chile, al caer derrotado ante Universidad Católica y negarle el milagro al Caracas, que aún podía avanzar si era Unión el ganador.
Mucho menos quiso cooperar el árbitro colombiano José Buitrago, que falló en una jugada que ha podido cambiar por completo el partido. Al minuto 11, Josef Martínez se dirigió al arco sin más enemigos al frente que el portero, pero Fabián Cubero trabó al juvenil desde atrás y lo empujó antes de que entrara al área, y por ello solo se ganó una amonestación, cuando la acción claramente ameritaba la tarjeta roja.
Sin embargo, la derrota no se explica solo con este error arbitral. Caracas comenzó muy bien el desafío, y quizás fue víctima de su propia ambición, porque por momentos planteó el partido con un ida y vuelta abierto, con espacios, contra un Vélez más avezado y contundente.
Así, cuando los rojos se veían con más ganas, llegó el tanto de Maxi Moralez y cambió el rumbo de la historia. Si Caracas mantenía el cero, clasificaba. Los jugadores y el técnico habían dejado claro que les convenía contragolpear y aprovechar la necesidad de los argentinos, sin que esto significara encerrarse o especular. Pero este tanto cambió la urgencia: ahora era Caracas el que debía buscar al menos el empate para pasar.

El calvario. Apenas al iniciar el segundo tiempo, Santiago Silva lanzó un centro muy cerrado desde la banda izquierda y el roce con una pierna caraquista mandó un globo por encima de Renny Vega a las mallas, en un incomprensible y desmoralizador gol. Los brazos en las cinturas fueron el primer indicio de la gran decepción que sufrió Caracas y que padeció en el resto del juego. En las gradas, el silencio sepulcral duró muchos segundos.
Era tiempo de arriesgar todo, pero antes de que el técnico Ceferino Bencomo hiciera el primer cambio con esa intención, ya llegaba el 3-0 lapidario, con un cabezazo de Silva.
Vega expresó toda su molestia, y apenas Juan Guerra reaccionó: recogió el balón, lo llevó a la mitad, y le gritó a sus compañeros que debían buscar el milagro.
No sucedió. Dos derrotas en casa sellaron el adiós y le quitaron el brillo a los dos triunfos en Santiago. El mayor dolor del Caracas y de Bencomo es que probaron que podían hacerlo. Pero como dijo el DT justo antes del partido: "El fútbol es extremo, o estás triste o estás alegre". Hoy toca estar triste.
(Nota escrita para la edición 15/4 de El Nacional)

jueves, 14 de abril de 2011

Ruberth Morán: "Sigo sintiéndome como un jugador más"

Ruberth Morán fue el símbolo de gol del mejor Estudiantes de Mérida y de la época de mayor brillo de la Vinotinto. Aunque las lesiones en una rodilla forzaron su retiro en marzo de 2009, el ex delantero encontró una manera de seguir disfrutando del fútbol, casi sin pausa.
Se unió al cuerpo técnico de Chuy Vera en Estudiantes y luego lo siguió hasta Barinas. Hoy, junto al asistente Juan Carlos Babío, comandan a un Zamora que no solo es el puntero del torneo Clausura, sino que enamora con su juego. Un fútbol que sigue emocionando a Morán como si todavía estuviera en el campo.
"Yo me sigo sintiendo futbolista, no me he quitado la camiseta. Sigo sintiéndome como un jugador más. Incluso a veces lo hago, cuando tengo que mostrar alguna corrección a los muchachos y ejecuto el ejemplo directamente", admite sin pena el merideño.
Su corazón sigue allí, pero tras casi dos años como asistente técnico, ya se ha obligado a pensar como entrenador. "La principal diferencia es la impotencia de no poder resolver las cosas dentro de la cancha.
Por eso tratamos de solventar cualquier problema en la semana, les damos los consejos e instrucciones necesarias para que ellos resuelvan los partidos. A la final, terminamos disfrutándolo y aplaudiendo, porque ellos nos deleitan con su fútbol. Juegan muy bien", dijo Morán.
A pesar de la modestia, buena parte del crédito es de Vera, Morán y Babío. "Buscamos el buen fútbol, y eso para nosotros significa hacerlo a base de toques, juego en conjunto y manejo. Eso da la vistosidad y la amplitud para hacerlo efectivo", afirmó.
Comenzó a prepararse como entrenador en el camino, justo después de su retiro. "Había empezado a estudiar por internet antes de tomar la oferta de Chuy, pero luego he ido haciendo los cursos y ya tengo las credenciales. Ahora estoy finiquitando algunos asuntos para ver si voy a hacer cursos y visitas a Europa".

Conexión merideña. Esa inspiración en un estilo de juego la comparten especialmente Vera y Morán, desde que brillaron con Estudiantes. "La mejor etapa de mi vida con clubes la tuve en Estudiantes con Richard Páez, especialmente en 1999. Los resultados así lo avalan, aparte de lo que disfruté en la cancha. Desde entonces, Chuy y yo estamos muy apegados a esa filosofía y aún mantenemos ciertos nexos con Richard y lo que nos enseñó. Si tomas en cuenta también la época que viví en la selección con él, que originó lo que es la selección hoy, es lógico que tengamos el estilo paecista, con la adición de nuestros toques personales", expresó.
Su buena relación con Vera, desde que eran jugadores, le ayuda hoy en día. "Antes de oficializar mi retiro, me hizo la oferta de acompañarlo en Estudiantes. Lo hice y luego, aunque estuve separado un tiempo por compromisos personales, me uní otra vez en Zamora. La conexión con él es la misma de cuando jugábamos. Y junto a Babío, compartimos una misma visión y hay consenso en cada decisión", aseguró.
También comparten la fe y otros valores. "Siempre anteponemos a cualquier circunstancia nuestra creencia en Dios. Nos hemos consolidado como grupo, porque buscamos que los muchachos tengan un liderazgo positivo, no solo en el campo, sino en su comunidad o su edificio. Y lo han logrado, hoy son ídolos de la ciudad, son respetados y queridos".

Aporte en las dos áreas. Como ex delantero, Morán puede ofrecer mucha ayuda a Juan Vélez, Jonathan Copete, Jesús Meza y demás piezas ofensivas del Zamora. Pero no es lo único: "Claro que hago aportes a la ofensiva, es mi especialidad, pero también a la defensa le doy instrucciones. Sé cuáles son los posibles errores que ellos pueden cometer, porque eran las cosas que yo aprovechaba de los rivales cuando jugaba. Pienso como un delantero y les digo cómo evitarlo".
(Nota escrita para la edición 14/4 de El Nacional)

El gran paso de Ceferino

Con parte de la afición en contra, con las dudas sobre la posibilidad inmediata de éxito del nuevo plan del Caracas y con la mirada de todos posada sobre él. Así ha tenido que vivir Ceferino Bencomo los últimos meses, desde que la directiva y el propio estratega decidieron en diciembre que era hora de decirle adiós a piezas fundamentales y experimentadas y hacer más drástica la renovación que había empezado unos cinco meses antes.
El proceso generó muchas inquietudes en la afición y la prensa. Caracas, siempre competidor, parecía comprometer seriamente la posibilidad de titularse o avanzar en la Copa Libertadores. Hoy, sin embargo, un empate o una victoria contra Vélez Sarsfield le dará a Bencomo y a este remozado Caracas el primer gran logro en esta nueva etapa: un puesto en los octavos de final de la copa.
"Haber llegado hasta la última fecha con la opción de ir a octavos y contra un equipo favorito como Vélez ya es una gran satisfacción. Ojalá se confirme en este partido esa clasificación", dijo Bencomo ayer, antes de iniciar la última práctica previa al importante encuentro.
La paciencia de Bencomo le ha permitido tolerar una gran exigencia. El ex lateral derecho no bajó la guardia, ni siquiera en los momentos más duros, y hoy puede decir que tuvo razón en no desesperar.
"Sabíamos que íbamos a ser blanco de crítica por todos los jugadores emblemáticos que salieron, pero estábamos convencidos de nuestro trabajo y contamos siempre con el respaldo de la directiva", afirmó.
"Cuando se hace una renovación o transición es difícil que pelees por un objetivo, es normal que ese primer año sea riesgoso, pero hemos tratado de combinar dos metas (Libertadores y liga) con el proceso y nos ha ido bastante bien", dijo.
Las expectativas han sido superadas, incluso si se produjera un desenlace negativo en el choque de hoy, y Bencomo está claro: "Hay que seguir, pase lo que pase, y fortalecernos".
El técnico mantiene la misma seguridad en obtener el éxito que sintió cuando hizo los cambios en la nómina: "Siempre pensé que podíamos ser campeones, en la liga y en la Libertadores. La mentalidad ganadora hay que tenerla, y eso siempre ha existido en el Caracas".
Esa mentalidad también la tiene la afición roja, que en los malos momentos empezó a exhibir una leyenda en las gradas: "CeferiNO". El DT hoy sonríe y acepta: "Entiendo al fanático. Ellos quieren ganar siempre. Yo también, aunque no todo el tiempo se pueda. Nunca lo tomé de manera personal. Cuando entro al campo a dirigir, me concentro, no miro pancartas. Esa sí me la comentaron, pero estoy tranquilo, igual que con las críticas que recibí. Son aceptables, pero no me han afectado".
Las derrotas, en cambio, sí surten efecto en el aparentemente impasible técnico. "Cuando los resultados no se dan, te pasa. El fútbol es así, extremo. O estás triste o estás alegre. Y cuando no salen, debes ser más fuerte", expresó.
Entre los mejores momentos de esta nueva etapa, Bencomo se resiste inicialmente a mencionar uno: "Aprecio todas las victorias, cada una tiene un sabor diferente". Pero tras una pausa y con una sonrisa, agregó: "Aunque cada vez que le ganamos al Táchira es una satisfacción aparte".
Para llegar a este punto, a estar al borde de los octavos, Bencomo afirmó que no existe una fórmula: "No hay una como tal, pero sí está el trabajo diario y la unión con los jugadores. Así lo hemos conseguido. Y esto no acaba aquí. Vamos a tener un Caracas para muchísimos años".
(Nota escrita para la edición 14/4 de El Nacional)

miércoles, 13 de abril de 2011

Richard Páez: "Estoy muy feliz, esta es una recompensa al trabajo"

Millonarios está ubicado en el tercer puesto, a solo dos puntos del líder Once Caldas, y con la ilusión de ir a los playoffs de la liga colombiana después de tanto altibajo. Para su técnico, Richard Páez, es un momento especial.
“Estoy muy feliz. Esta es la recompensa que da el fútbol a quien se traza objetivos y trabaja por ellos. La tarea ahora es seguir en esta línea, con esta convicción”, afirmó vía telefónica el estratega venezolano.
Páez, sin embargo, advierte que todavía queda mucho camino por delante. Por eso no habla de la posibilidad del título: “Siento orgullo por lo que estamos haciendo, claro, pero en este momento no pienso en eso. Lo importante es pasar a los cuadrangulares finales y ahí se verá”.
El pasado semestre, Páez sufrió para darle estabilidad al conjunto. Ahora, el cuadro azul muestra otra cara. “El año pasado tuve que adaptarme a lo que tenía, no era un equipo armado por mí y no pude aplicar el juego que a mí me gusta. Esta vez sí logré armar al conjunto y adecuarlo a mis características.”, explicó.
“La idea ahora es completa, Millonarios se va acercando a lo que en un momento fue la Vinotinto que manejé. En cuanto a esquemas he ido variando, apelé al 4-2-2-2 en ocasiones y ahora trato de establecer el 4-1-3-2”, dijo.
De aquella Vinotinto también puede repetir, al menos, a un integrante: Alejandro Cichero: “Es un jugador con personalidad, jerarquía y fiel a la idea y a lo que se pida. En su posición, nos da máxima garantía”.
Después de algunos sinsabores en Lima y Bogotá, Páez disfruta el momento, pero brevemente: “Hay que seguir por este camino”. 

Lo más difícil. Páez, pionero de los técnicos venezolanos en el exterior, confiesa que no ha sido fácil establecerse, tras su primera pasantía con Alianza Lima en Perú y su actual labor con el cuadro bogotano: “Lo complicado es cambiar el estereotipo que todavía tiene la gente del venezolano, más aun si eres técnico. A uno le toca romper con todo eso”. No obstante, aprecia la calidez de los vecinos: “La cultura del colombiano es parecida a la nuestra y eso ayuda. Es algo muy agradable”.
(Nota escrita para la edición 13/4 de El Nacional)

domingo, 10 de abril de 2011

Renny Vega y Edgar Jiménez: "Somos los más ratas del camerino"

Dos buenos amigos, Renny Vega y Edgar Jiménez, son los líderes del Caracas. Pero no solo comandan al grupo por experiencia o calidad. Son también los principales bromistas, los que ponen apodos, los que nunca están en silencio en las prácticas. Son, como dijo Renny, “los más ratas del camerino”.

- ¿Cuándo se conocieron ustedes?
RV: Cuando llegué al Caracas en 2005, mi primer año acá. Tenemos una linda amistad desde hace 6 años. Somos los compadres, por decirlo así. Ponemos la alegría dentro y fuera de la cancha. Es bueno tener un amigo como Edgar acá en el Caracas, que además es una institución en la que me siento muy bien.

- ¿Pero no son compadres de verdad?
EJ: No.
RV: No, estamos esperando a ver quien pare primero (risas)
EJ: (risas)

- ¿Comparten actividades fuera del Caracas?
EJ: Siempre que tenemos un tiempo compartimos, a veces a cenar o a la playa en grupo.
RV: También jugamos softball o hacemos parrilla con el equipo. En vacaciones la playa sí es algo fijo, me encanta. Vamos a Cata, en Aragua, que es mi zona. Edgar conoce a la familia allá.

- ¿Qué tal juega softball Edgar?
RV: Es bueno.
EJ: Center fielder titular.
RV: Sí, le dicen el Guti (risas).

- En todos los entrenamientos andan de buen humor.
EJ: Sí, creo que siempre he tenido eso. Esta es una profesión, pero también uno tiene que tener entusiasmo y alegría, y trato de transmitírsela a los muchachos.

- Ustedes hacen muchos chistes, ¿algunos de sus compañeros se molestan con frecuencia?
EJ: Sí, muchos. Rohel (Briceño) se molestó muchísimo hace un tiempo, se puso serio. Le dije que no lo iba a joder más, pero a los 5 minutos lo estaba volviendo a joder (risas). Si se molestan es peor, saben que es así.

- A Leo Bautista siempre parecen querer fastidiarlo.
RV: Sí, ése es el hijo.
EJ: Bautista es un tremendo amigo, nos llevamos muy bien con él. Siempre lo chalequeamos, es verdad, pero él es uno de los más alegres en el entrenamiento y el camerino.

- ¿Es porque se molesta menos que otros?
EJ: No, sí se molesta, pero es de los que más aguanta el chalequeo.
RV: Si me meto con la novia, se molesta, pero es que él inventa canciones y cosas así. Entonces siempre lo molesto a él.
EJ: Un día se iban a caer a golpes en el camerino.
RV: Sí, ese día fue así, pero le dije “si te arrechas, te voy a seguir matando”.

- Recuerdo que también bromeaban con Emilio Rentería. Supongo que no era tan fácil si se molestaba, ¿no?
RV: (risas) No, lo que pasa es que era bruto para escribir.
EJ: No, es tremenda persona. Lo que pasa es que un día fue al banco a escribir un cheque, iba a cobrar 5 mil bolívares, y puso “cin” y después “comil” pegado (risas)
RV: (risas)
EJ: No vale, pero es muy pana
RV: Está como Diony Guerra, que un día dijo: “Un saludo a todos los televisores” (risas)
EJ: (risas) A Rentería le echábamos broma porque le pegaba muy duro y la mandaba de jonrón, le decíamos Barry Bonds.

- ¿Igual se metían con los jugadores de experiencia?
RV: Sí, con Rey, con Castellín. El “Pájaro” es un poco más serio, no es tan abierto a eso, pero igualito. No importa que tengas más años, porque es nuestra personalidad, entonces es difícil de cambiar. En la selección también lo hago. A veces es complicado, por la cultura. Cuando jugaba en Turquía, chalequeaba y entonces los compañeros me veían y me decían que me calmara. Y yo les decía, “no, no puedo”.

- Ya va, pero ¿cómo chalequeabas? ¿En turco?
RV: No, chalequeaba en español, pero el traductor les explicaba. Claro, no es el mismo chiste.

- Supongo que han tenido muchos sobrenombres famosos en el equipo.
EJ: Un gran apodo es el de un buen amigo mío, “Bon Ice”: Ronald Vargas. Por lo delgado y chupi chupi (risas). A Juan Guerra le decimos “La merengada”, el hombre baila demasiado bien merengue y le pusimos así. A Julio Machado, “cabezón”, por la cabezota esa que tiene. Y Leo, bueno, ése no lo puedo decir porque se molesta (risas)
RV: En la selección también pegó eso de “Bon Ice” con Ronald. “La merengada” es bueno, porque suena medio raro. Ah, y faltó “El sometido”, Pablo Camacho (risas)
EJ: Ah verdad, no lo dejan ni salir (risas)

- ¿A los extranjeros tampoco los perdonan?
RV: Es que uno trata de hacerlos sentir parte del grupo. Fíjate, el panameño (Nelson Barahona) ya dice groserías venezolanas.
EJ: Claro, así tienen confianza con los demás y aportan más al equipo.
RV: Y así uno aprende groserías de otros países también.

- A Cabezas ya le asignaron su apodo
RV: Ah sí, los fanáticos le pusieron “Webin”, yo no sé por qué.
EJ: Será que lo vieron en el baño, no sé (risas). Había otros como Weymar Olivares. Le decíamos triple feo, era muy animado, muy buena persona. A él creo que le pusimos más apodos que a cualquier otro.

- Cuando juegan voleibol en las prácticas, ustedes parecen tener sus trucos para buscar ganar. El de Edgar es meterse con el rival, ¿no?
EJ: Claro, trato de hablarles y decirles que son malísimos a ver si los saco de concentración en el juego. Lo único malo es que nunca me ponen con Renny, porque si no, les ganamos a todos. Pero obvio, cuando pierdo, me quieren caer todos encima.

- ¿Y el de Renny? Bueno, aparte de cabecear bien
EJ: Claro, si no cabecea bien con ese “cocorón”
RV: (risas) Sí vale, si no cabeceo bien con esta topora, imagínate. No, tú me ves ahí, echando broma, tratando de meterme con el árbitro, mentándole la madre a los chamitos, pero no por mal, sino para pasarla bien. Son los únicos días de la semana que podemos jugar eso.

- ¿Han pagado apuestas? Porque veo que las hacen
EJ: Sí, he pagado desayunos. Grande nunca me apuestan, me tienen miedo, pero desayunos he pagado.
RV: Ahorita te deben una parrilla por el Táchira
EJ: Ah sí, pero esos son unos amigos que me apostaron en contra en el clásico. Y como gané, ahora me tienen que pagar. Cuando tengan un tiempo, ya saben.

- ¿En las concentraciones son iguales o peores las bromas?
RV: Si vemos a alguien dormido en el avión o en el autobús, ponemos su foto en el PIN del Blackberry o lo fregamos dormido.
EJ: Uno de los viajes más alegres que hemos tenido fue después de la final en Táchira. Fue un vuelo extraño, casi volteamos el avión ése, estábamos saltando y cantando. Fue uno de los momentos más felices del equipo, por ganarle así a nuestro principal rival. “Colorado” (Aristeguieta) se puso a cantar las canciones de la barra. Fue un momento inolvidable.

- ¿Alguna vez han tenido un motín o al menos alguien que se rebele?
RV: Es que somos los más ratas del camerino. Pero sí, nos buscan a veces.
EJ: Entre nosotros ha pasado. En los partidos, Renny y yo nos hemos dicho cosas fuertes. Claro, son cosas de partido.
RV: En Maracaibo nos íbamos a matar.
EJ: Sí. Con Castellín una vez me pasó, nos dijimos de todo en la cancha. Fue feo, por la adrenalina del juego, pero el gordo es tremenda persona y habló luego conmigo, y todo bien. Con este cabezón (Renny), es a cada rato. Le gusta tirar las pelotas largas y nos pone a correr demasiado.
RV: (risas)

- ¿Les ha tocado que se metan con ustedes por alguna jugada mala?
EJ: Sí, me pasó ahora cuando fallé el penal en Táchira. Imagínate el chalequeo.
RV: Estaba callado el hombre.
EJ: Es así. Recuerdo un gol que nos hicieron en Barinas, que el árbitro anuló. Te habían quitado el balón, ¿recuerdas? (se dirige a Renny). Entonces yo le estuve fregando la paciencia después del juego. “¿En qué estabas pensando?”, le decía. Él sabe en qué estaba pensando.
RV: La negra (risas)
EJ: Sí, estaba pensando en su negra -la novia-, entonces el hombre se desconcentra (risas).

- ¿En un partido también bromean en el camerino?
RV: Antes del partido, claro. Pero si pierdes es muy difícil que eso pase. Si ganas, entonces no hay rollo. Ahora en Táchira, al ganar, le echamos broma a (Carlos) Suárez, porque hizo una bicicleta y rompió la cancha.
EJ: Siempre antes del juego hay música, cinco minutos antes de salir. Incluso en el calentamiento seguimos echando broma. Eso ayuda a no estar tensos ni presionados, y así podemos rendir. Les digo a los muchachos que somos privilegiados por poder hacer lo que nos gusta. Así que lo tomamos con alegría y responsabilidad.
(Nota escrita para la edición 10/4 de El Nacional)

Mario Rondón: "Estoy listo para saltar a un club grande"


Mario Rondón trata de no preocuparse o al menos da esa impresión. Según el diario A Bola, hoy habrá personal técnico del Copenhague de Dinamarca en el partido de su club, Pazos de Ferreira contra Rio Ave. El seguimiento que le han hecho al delantero venezolano podría terminar en una oferta al final de la campaña.
“La verdad, no sé nada. Incluso hablé con mi representante hace poco y no me mencionó esa visita. Quizás también sea para no crearme más ansias para el partido”, afirmó Rondón desde Portugal.
Bien sea el Copenhague u otro club, Rondón piensa que ha demostrado que puede afrontar mayores retos. “He tenido una gran temporada y creo que puedo dar el salto ya a un club más grande. Pero eso lo veremos después”, dijo. Su actual contrato tiene efecto hasta 2013, pero el equipo ya piensa ofrecerle una renovación por dos años más; así lo podría retener o percibir mayores beneficios por una transacción futura.
Por el momento, Rondón se enfoca en ayudar a su club a mejorar. “Hemos perdido tres partidos seguidos, y en dos por lo menos hemos merecido mejor suerte. Así que en este juego esperamos cambiar eso, y ojalá pueda ayudar con más goles”, afirmó.
Con 6 goles en la liga y 4 en la copa, su meta individual es exigente, al tomar en cuenta que solo quedan 5 jornadas: “Quiero llegar a 10 tantos en la liga”. Si hoy aporta a ese objetivo, al Copenhague podrían no quedarle dudas sobre lo que debe hacer.
(Nota escrita para la edición 10/4 de El Nacional)

sábado, 9 de abril de 2011

José Manuel Rey y "Zurdo" Rojas anhelan otro triunfo: un programa de radio exitoso

José Manuel Rey y Jorge Rojas han afrontado numerosos retos en su carrera como futbolistas, pero desde el lunes tendrán uno nuevo: conducir un programa de radio.
"Pensé que era más fácil", confesó Rey. "Pero hay mucho que hacer y aprender. El manejo de los tiempos, el trabajo del productor, conseguir los patrocinantes. Es toda una enseñanza", afirmó el central.
"En la mañana tuvimos un ensayo, ya estamos practicando. Es una oportunidad de conocer este mundo", dijo "Zurdo" Rojas.
La aventura la combinarán con su trabajo en Mineros de Guayana. El programa se llama A Tres Toques y se transmitirá en Puerto Ordaz, de lunes a viernes de 7 a 8 pm. Rey y Rojas compartirán con los periodistas Luis Rengifo y María Cristina Santoro, quien además es esposa de José Manuel Velázquez, central de Mineros y mundialista Sub 20 en Egipto 2009 "Cuando venía a Puerto Ordaz con Mineros, un amigo me propuso que hiciera un programa de radio. "Zurdo" se unió y así empezamos. La idea es hablar del fútbol nacional: resultados, entrevistas y nuestra opinión. Habrá polémica. También fútbol internacional y categorías menores, sobre todo de Guayana. Queremos invitar a niños al programa", explicó Rey.
"No es común que dos jugadores activos hagan esto, pero lo que más nos llama la atención es el contacto con la gente. Queremos que el programa crezca, y ojalá podamos continuar, porque también depende los contratos con Mineros y seguir aquí en Puerto Ordaz", afirmó Rojas.
Rey cuenta con la experiencia de haber trabajado en Venevisión. "Dos mundiales, sí, pero igual voy a aprender mucho en esto", aseguró. Rojas, en cambio, debuta en los medios: "Es la primera vez, antes era solo invitado. Pero como se trata de hablar de fútbol, tengo el conocimiento".
Para alternar su nueva actividad con los partidos de Mineros ya tienen un plan. "Si estamos en la concentración del equipo o de viaje, participaremos por teléfono. Igual hay dos compañeros que estarán al frente del programa. Y habrá contacto por otras vías, ya tenemos la cuenta de twitter y facebook, y nos podrán escuchar por internet", dijo Rey.
Rojas admitió que hay nervios por el estreno, pero nada comparado con un partido importante: "Ahora hay un poquito de miedo escénico, pero no es como en el fútbol, allí es más fuerte".
"Zurdo" compensa la inexperiencia con su facilidad de palabra. Tanta, que ya le advirtieron que no se "encadenara" al aire. "Sí, Luis y yo hablamos demasiado, ya nos dijeron que no podemos extendernos tanto, tenemos que hacerlo más dinámico", confesó entre risas y dijo: "Ahora viene lo más duro. Que la gente se interese y nos escuche".
Bienvenidos.

Las Frases

“Habrá polémica, pero opinaremos sin pasarle por encima a nadie”
José Manuel Rey

“Habrá momentos jocosos y ligeros, porque también es el estilo de la emisora”
Jorge Rojas

Ficha del programa

A Tres Toques
Lunes a Viernes
7:00 a 8:00 pm
La Mega 88.9, Puerto Ordaz
Con José Manuel Rey, Jorge
Rojas, María Cristina Santoro
y Luis Rengifo
(Nota escrita para la edición 9/4 de El Nacional)

jueves, 7 de abril de 2011

Oswaldo Vizcarrondo aprendió el arte de cabecear como un goleador

Con 1,91 metros de estatura, lo más lógico es que Oswaldo Vizcarrondo sea una amenaza en el juego aéreo. Hoy lo es, al punto de sumar 4 goles oficiales con la selección en su carrera, tres de ellos desde agosto pasado, y todos de cabeza.
Sin embargo, no siempre fue así. Desde sus inicios, el central solía despejar muy bien en la defensa, su principal argumento al surgir como gran promesa como juvenil, pero no tenía la misma influencia en el juego al ir a la ofensiva.
En el Caracas, Noel Sanvicente perfeccionaba las jugadas con pelota quieta. No obstante, Vizcarrondo no resultaba un arma letal en esa faceta. Así que el ex director técnico de los rojos insistió hasta que en los entrenamientos se empezó a ver el progreso del central.
"Chita es un entrenador inteligente, ve las cualidades en cada jugador y trata de que las explote al máximo. En mi caso no fue la excepción y veía un alto potencial en mí en esa faceta, por eso siempre me exigió pulirme en mi juego aéreo ofensivo para ayudar a los equipos donde jugase. Además, en ese tiempo era un jugador muy joven, así que era el momento indicado para trabajarlo y mejorarlo", contó.
No obstante, fue su salida del Caracas al Olimpia en 2009 lo que dio el cambio final.

Salto a Paraguay. Vizcarrondo relató su experiencia en el fútbol guaraní, pues la considera vital en su mejoría como cabeceador: "Desde mi pasantía con Olimpia, gracias al trabajo extra durante la semana, lo pude conseguir. Empecé a dedicar unos minutos aparte todos los días para mejorar mi juego aéreo ofensivo, ya que la mayoría de las veces ganaba por arriba, pero no le daba la colocación necesaria ni coordinaba el debido tiempo y espacio para llegarle bien al balón, y por eso no terminaba la jugada en gol".
Agregó: "El fútbol paraguayo te brinda la oportunidad de codearte con muy buenos cabeceadores y eso me obligó a mejorar en ese aspecto para poder sobresalir y marcar diferencia en ese fútbol tan competitivo".

Amenaza constante. Ese crecimiento ha hecho que, en su paso posterior por Once Caldas de Colombia y ahora de regreso al país con Anzoátegui, la historia haya sido distinta para él. "Ahora en la selección y en los otros equipos donde he jugado, prácticamente trabajan para que yo quede con opciones amplias de hacer gol, así que eso me ayuda muchísimo", confesó.
Vizcarrondo cree que también es clave contar con un buen servicio en los córners y los tiros libres: "Necesitas, primero, un buen centrador. Lo segundo depende de ti, que es medir bien el tiempo para la jugada. A mi parecer, no cualquiera lo llega a tener, pero se puede ganar terreno con mucho trabajo en la semana". 


Buenas asistencias. Al consultarle al defensor quién sirve mejor los balones en la Vinotinto, dijo: "Hay muy buenos cobradores y con buena técnica, como el caso de Luisma (Seijas), Yohandry Orozco y Juan Arango. No escojo uno en específico, porque los tres me han habilitado para hacer goles en la selección y espero que vengan muchos más en pro de sumar victorias a futuro".

Sus mejores goles. Vizcarrondo aprecia dos goles en particular, por su grado de dificultad y significado personal. "El segundo gol que convertí en el clásico paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño fue el de más dificultad, porque fue un corner cobrado hacia adentro y logré anticipar en el primer palo a varios rivales para luego cruzar el balón al segundo poste, y eso nos dio la victoria", aseguró.
"Y el que más he celebrado y ha tenido más significado fue el que convertí en la selección contra Colombia en Nueva York por ser mi regreso a la selección luego de un año de ausencia y porque me permitió, aunado al rendimiento de ese partido, poder estar en futuras convocatorias".


Sus anotaciones 
1 De cabeza contra Colombia en Nueva York, 12/08/09
2 De cabeza contra Panamá en Ciudad de Panamá, 11/08/10
3 De cabeza contra Bolivia en Santa Cruz, 07/10/10
     x Con el pie derecho contra País Vasco, 29/12/10 (este gol no es oficial por no ser País Vasco un rival FIFA y no ser reconocido ese amistoso)
4 De cabeza contra México en San Diego, 29/03/11

Las críticas
Los últimos meses en la selección han estado cargados de críticas para la defensa, sobre todo durante la racha de seis partidos recibiendo goles. Vizcarrondo fue parte de ese bache, pero consideró injustos y poco constructivos muchos de los señalamientos. En los últimos dos encuentros, Venezuela mejoró en general y la defensa, aunque con algunos errores, se vio mucho más segura. "Siempre hay algo que mejorar", dijo Vizcarrondo, que prefirió no decir más sobre el tema para no polemizar.
(Nota escrita para la edición 7/4 de El Nacional)

miércoles, 6 de abril de 2011

Ronald Vargas se sorprende con su mejoría y analiza una oferta de renovación de 2 años

Brujas coloca sobre la mesa una oferta de renovación por dos años más y Ronald Vargas espera ofrecer su respuesta esta semana. Su permanencia con el Brujas está asegurada hasta 2012, pues le queda una temporada más en su contrato original y la intención del conjunto es que el guatireño no se marche libre al finalizar esa campaña.
En junio se esperaba que Vargas pudiera escoger la mejor oferta para su mudanza a un club de mayor peso en Europa, pero una grave lesión de ligamentos y meniscos en su rodilla izquierda puso todo en pausa. Vargas podría renovar su unión con el cuadro belga, con la intención de que ambas partes puedan sacar provecho de un futuro traspaso, que bien podría darse igualmente en 2012 si el enganche regrese a su mejor forma pronto. Si las condiciones son buenas, Vargas podría renovar de inmediato.
“Esta semana nos debemos reunir para conversar. Vamos a ver la propuesta y decidiremos”, dijo Vargas desde Bélgica. Por ahora, su recuperación acapara su atención y le da buenos indicios para el futuro.
“Hago ejercicios en piscina, otros de fortalecimiento. La rodilla va muy bien, de verdad. No se ha inflamado ni hay dolor, eso es extraño, porque los médicos no esperaban que la recuperación marchara así, va súper bien”, dijo contento. “Igual no hay que inventar, sé que no podré volver antes de los seis meses después de la lesión”, acotó.
Por el momento, el futuro cercano se ve bien, gracias a su mejoría y la posibilidad de visitar Venezuela pronto. El acuerdo, y lo que venga después, será parte de un futuro más lejano que todavía ofrece grandes posibilidades.
(Nota escrita para la edición 6/4 de El Nacional)

martes, 5 de abril de 2011

Chuy Vera explicó la fórmula del buen fútbol del Zamora

Chuy Vera mantiene el mismo gusto: el fútbol que buscaba hacer cuando era un mediocampista de gran clase, el que disfrutaba al ver televisión y el que soñaba ver en práctica como técnico.
Con Estudiantes inició el camino y ahora en el Zamora refleja esas ideas en el campo para el deleite de los aficionados. Así, el equipo llegó al primer lugar en el Clausura y es el sorpresivo candidato al título. Su primera frase al hablar del estilo es "buen fútbol", pero con cada pregunta específica, Vera va detallando los principios fundamentales de lo que busca. "Suena bien en teoría, pero lo difícil es ponerlo en práctica", acotó al entrar en materia.

La propuesta general. Vera empieza por algo primordial: la técnica. "En Venezuela hay problemas de formación. Yo tenía deficiencias, y en el camino uno buscó superarlas en los equipos y la selección. Caracas es el único equipo que puede formar a su talento como quiere, los demás no. Así que trato de hacer que el jugador desaprenda algunas cosas y empiece a entender otras", dijo.
Así, Chuy enunció sus primeros mandamientos: "Tocar la pelota, a ras de piso, pero no tenerla tanto en los pies. Hay que hacer que la pelota ruede siempre".
Implementarlo no es sencillo: "Tienes que tener credibilidad con los jugadores y mantener la idea, incluso si pierdes, porque si le pides al jugador que haga eso y luego lo regañas si se equivoca al intentarlo, no sirve. Y tampoco vale que le digas "tócala" y que en el partido le digas "tírala". La base es que él crea en eso. Debes darle tranquilidad, no pegarle cinco gritos. Tampoco adularlos, solo hablar con respeto".

Movimientos. La posesión es solo un factor. "Al tener la pelota tienes que ser productivo también. Para eso necesitamos jugadores verticales, como Jesús Meza, Jonathan Copete o los laterales (que en el actual esquema de Vera son carrileros en un 3-4-1-2). Tienes que tocar la pelota, pero si al hacerlo no te mueves, no consigues espacios", explicó.
"Trabajamos con triangulación. Que cada pase tenga una opción horizontal y dos verticales. No es teórico, ni puras palabras, tienes que practicarlo en la cancha. En este torneo hemos podido ser el equipo más goleador. Claro, no siempre puedes y por eso el jugador debe manejar los tiempos del partido", afirmó.

Salida y decisiones. Le agrada una salida limpia con el portero y la defensa, tratando de no dividir en exceso las pelotas: "Es la idea, y tiene que ver con las formas de entrenamiento. Yo no entendía porque los porteros se unían a la sesión táctica los jueves. Ellos también deben entender la idea, porque en ocasiones deben funcionar como un central más".
Aunque sea la principal alternativa, no es la única: "Hay que estar claros en que no siempre se puede. A Fabio Cannavaro lo vi en Madrid y le tocaba reventar balones. Si un equipo te presiona, a veces te toca salir largo, pero la intención es darle opciones al jugador para que lea el partido y tome decisiones. Yo no soy rígido en lo que propongo, no debe ser cómo dice el entrenador exactamente. Incluso, no me gusta que mis charlas sean un monólogo. El jugador debe participar y entender".

Para defender.
Vera prefiere defenderse con la pelota, pero cuando no la tiene, hay fórmulas. "Defender más arriba, es la idea", soltó, y luego confesó: "Eso no lo manejé desde un principio, porque al jugador no puedes meterle todos los conceptos nuevos de una vez, porque entonces conviertes eso en una ensalada. En Estudiantes había adelantado trabajo, pero al llegar a Zamora tuve que empezar de nuevo".
En el Clausura sí lo consiguió: "Al principio no podía hacer eso aquí, presionar arriba, adelantar líneas. Pero cuando entendieron eso, mejoramos. Lo hemos utilizado en este semestre. Ahora saben que se puede defender desde la primera zona. Igual si ves que no te funciona un día, te ajustas. Ellos entienden ya cuando hay que abrir y cerrar espacios. Pero todo eso lo logras en las prácticas, haciendo que vean la razón de cada ejercicio".

Formación y gustos.
Vera se formó en Venezuela, pero viajó a México, Argentina y España para superarse. Del Barcelona tomó ejemplos. "Fui porque era el equipo del momento, con Frank Rijkaard como técnico.  Pero también me han gustado el Madrid de Zidane, el Milan de Gullit, el Barcelona de Romario y, por supuesto, el que dirige Guardiola. También el Udinese de ahora. Me gusta el buen fútbol" afirmó entre risas.
"Con Barcelona estuve 25 días, y hubo una fecha FIFA, entonces Guardiola se unió a Rijkaard y estuve con los dos. Luego volví a coincidir con Guardiola", recordó. Aquí tiene una referencia: "Richard Páez, en Estudiantes y la selección. Cuando está en Mérida nos reunimos y hablamos de estas cosas, de conceptos. Es una influencia, aunque también lo han sido otros técnicos".

Cuando Chuy era jugador
Vera era un líder y un jugador de temperamento. En 2001, Ratomir Dujkovic dejó de ser el DT de Estudiantes y acusó a Vera de encabezar un motín. Chuy afirmó que hay un principio que sigue en el trato con sus pupilos: "El jugador tiene que exigir respeto. Se los he dicho, no deben dejarse maltratar por ningún técnico, ni siquiera yo. Antes que todo están los valores humanos, por eso mis principales ejemplos son mi mamá y mi abuela. Me gusta ser un amigo. Ellos me dicen Chuy, algunos incluso me llaman hermano. Sí tuve técnicos que me decían que ellos no eran un `fulano’. Solo los jovencitos me dicen profesor, les da pena, entonces los dejo".

La motivación

Vera ha tenido que lidiar con deudas en Estudiantes y Zamora, así que prácticamente tiene un postgrado en cómo motivar a grupos en crisis: "Es difícil, pero lo que hemos buscado es que los entrenamientos sean el momento más agradable. Después les toca ir a la casa y enfrentar la dura realidad, pero lo cierto es que para salir de esa situación negativa, la mejor solución es seguir trabajando y lograr cosas. Al principio, esa angustia era gran parte del día a día. Uno los apoya y busca que no decaigan. A veces el bajón lo tenía yo, y ellos me levantaban. Es recíproco y todo esto se ha podido hacer porque hay un grupo muy noble".
(Nota escrita para la edición 5/4 de El Nacional)



domingo, 3 de abril de 2011

No hay lista sin polémica

En San Cristóbal, poco antes de iniciar la Copa América Venezuela 2007, Richard Páez tomó la decisión sobre el último corte que tenía que hacer en la preselección para entregar la lista definitiva de 22 jugadores que estarían en el torneo. Los dos últimos marginados fueron dos casos polémicos por diferentes razones: Rafael Dudamel y Miku Fedor.
Esas decisiones suelen ser difíciles, especialmente cuando se trata de los últimos cortes, y es probable que el actual seleccionador, César Farías, también encuentre la misma complicación al tener que analizar esos últimos cupos cuando elabora su lista de 22, bien sea que haga uno o varios cortes paulatinos desde la preselección de 30 o todos al final.
Para empezar, el técnico debe pensar bien en qué necesita en cada línea para el torneo. La distribución de jugadores puede ser la básica, dos por posición, o puede empezar a jugar con el número de defensas o volantes, sobre todo si cuenta con jugadores polivalentes como Franklin Lucena, Gabriel Cichero y otros más, que pueden asumir varias funciones y ahorrar puestos en una línea específica.
Por ejemplo, en aquel momento Páez tenía que dejar a un portero en reserva y Renny Vega era su titular. Javier Toyo y Dudamel pelearon por ese puesto durante toda la etapa de preparación, el primero con la ventaja del buen momento que vivía con el Caracas, y el segundo con toda la experiencia a cuestas, en busca de su quinta Copa América.
Páez prefirió a Toyo y Dudamel tomó con mucho dolor la mala noticia. Había argumentos para mantener a uno o a otro, pero en el caso de Toyo era aún más claro que sería el suplente de Vega. Con Dudamel, Páez había tenido grandes momentos, pero en esa ocasión prefirió la opción joven con mayor futuro.
En el ataque, ocurrió lo contrario: la juventud perdió. Miku tenía grandes ilusiones de jugar su primera copa, pero Páez prefirió resolver las dudas que tenía en esa línea con jugadores de mayor recorrido. Giancarlo Maldonado era el titular fijo, pero no tenía un socio definido. "Cafú" Arismendi era visto por Páez como un amuleto de segundo tiempo, y realmente lo fue contra Perú en aquella gloriosa victoria. José Torrealba no estaba al tope en su forma física y así perdió su principal chance de ser titular. Así que Fernando De Ornelas, con algunas participaciones destacadas en los amistosos, terminó por llevarse el puesto aunque luego no tuvo una buena copa.
Apenas dejó a Miku al margen, Páez admitió que contaría muy pronto con el joven en la eliminatoria y que sería un jugador importante. En Colombia, apenas en la tercera fecha del premundial en ese mismo año, Miku ya era titular en El Campín.
El 27 de junio será la fecha límite este año para entregar la lista, y cuando se acerque el momento para Farías, habrá casos así. El Miku de esta ocasión podría ser Yohandry Orozco, con un futuro inmenso sin la experiencia de otros. Farías tendría que sopesar si las urgencias en posiciones específicas o la abundancia de opciones lo obligan a posponer el estreno del zuliano en una lista copera. Pero para ser honestos, Orozco parece superar cualquier duda con su gran talento.
Igualmente, el DT podría verse forzado a escoger entre experimentados como Giancarlo Maldonado o Daniel Arismendi en el ataque, o tener que decidir el acompañante de Renny Vega entre Leo Morales, un veterano de su confianza, o alguien con posibilidades de futuro como Dani Hernández.
Serán decisiones que mezclarán gustos, necesidades y criterios específicos para el hoy y el mañana, y ya Farías ha anticipado que habrá polémica y debate sobre si llevó a los correctos. Lo bueno es que habrá, nuevamente, mucho material para poder escoger.
(Columna escrita para la edición 3/4 de El Nacional)